Analice una paleta de colores: temperatura, saturación, luminosidad, puntuación de accesibilidad global, distribución en el espectro. Audite sus diseños existentes.
Analizar tu paleta antes de finalizar un diseño permite identificar problemas de accesibilidad, desequilibrios de saturación o luminosidad, y redundancias de colores. Una buena paleta tiene variedad de tonalidades, rango de luminosidad suficiente y al menos algunos pares accesibles según WCAG.
Una paleta bien equilibrada suele mezclar colores cálidos (rojos, naranjas, amarillos) y fríos (verdes, azules, violetas). Las paletas de dominante cálida transmiten energía y urgencia; las frías inspiran confianza y calma. Conocer la temperatura dominante ayuda a alinear las elecciones visuales con la emoción buscada.